{"id":20206,"date":"2019-10-28T21:30:21","date_gmt":"2019-10-28T20:30:21","guid":{"rendered":"https:\/\/diarisanitat.cat\/?p=20206"},"modified":"2019-10-28T21:30:21","modified_gmt":"2019-10-28T20:30:21","slug":"preferiria-dormir-en-la-misma-cama-que-mis-suenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/2019\/10\/28\/preferiria-dormir-en-la-misma-cama-que-mis-suenos\/","title":{"rendered":"Preferir\u00eda dormir en la misma cama que mis sue\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Experiencia com\u00fan y subjetividad. Identidades y conciencias personales y colectivas. Afluentes entre intimidades y v\u00ednculos colectivos, ob\/subjetividades. Yo y los otros. Lectura, acci\u00f3n. Sentido. Memoria, herencia y tradici\u00f3n, presente y futuro. R\u00edos celestes y galaxias subterr\u00e1neas. \u00cdntimos imaginarios comunes.\u00a0(In)comprensi\u00f3n. Conversaciones.<\/p>\n<p>El periodista conversa con el poeta Luis Garc\u00eda Montero (Granada, 1958) y lo que dicen llega \u2014o puede llegar, claro\u2014 a todos, trabajadores o no de algo que conecte lo privado y lo p\u00fablico, lo subjetivo, lo pol\u00edtico y lo objetivo, \u201cgrandes n\u00facleos de memoria com\u00fan\u201d (Piglia, m\u00e1s adelante), \u00bfla intimidad ciudadana?<\/p>\n<p>Pregunta. Usted siempre ha defendido para la poes\u00eda una dimensi\u00f3n pol\u00edtica sin panfletos.<\/p>\n<p>Respuesta. Recuerdo que despu\u00e9s de una lectura en un pueblo con Ayuntamiento del PCE [Partido Comunista de Espa\u00f1a], el alcalde tom\u00f3 la palabra para pedir a los hombres que no pegaran a sus mujeres por ir a la escuela nocturna. La nueva sentimentalidad cristaliz\u00f3 como pol\u00edtica, s\u00ed. Claro que en una ocasi\u00f3n estaba con Alberti en la RDA [Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana] y pasaron unos folletos en los que se dec\u00eda que los poetas cantan a la colectividad frente a los sentimientos peque\u00f1oburgueses. Le dije a Rafael: \u201cSi les doy a estos un poema para que lo traduzcan, me mandan a la c\u00e1rcel\u201d.<\/p>\n<p>P. \u00bfRecuerda d\u00f3nde estaba cuando cay\u00f3 el Muro de Berl\u00edn?<\/p>\n<p>R. [\u2026] Ya lo avis\u00f3 Cernuda: nuestras revoluciones pueden ser m\u00e1s crueles e injustas que nuestras leyes. Para m\u00ed la pregunta era: \u00bfqu\u00e9 hacer? \u00bfNo seguir porque las banderas se han manchado? \u00bfDejar los sue\u00f1os porque se han corrompido?<\/p>\n<p>P. \u00bfEse sentimiento lleg\u00f3 a su poes\u00eda?<\/p>\n<p>R. Ese sentimiento atraviesa un libro como Las flores del fr\u00edo, de 1991. Por un momento tuve la tentaci\u00f3n del ensimismamiento. Al final decid\u00ed no dormir en la misma cama que mis sue\u00f1os. De ah\u00ed el t\u00edtulo del libro siguiente: Habitaciones separadas. El reto era no caer ni en el cinismo ni en el silencio y apostar por la conciencia como espacio entre la intimidad y los v\u00ednculos colectivos. Hay que reivindicar la individualidad porque la ideolog\u00eda neoliberal lo est\u00e1 homologando todo y liquidando los espacios p\u00fablicos a costa de liquidar la conciencia.<\/p>\n<p>La conciencia como espacio entre la intimidad y los v\u00ednculos colectivos.<\/p>\n<p>Los espacios p\u00fablicos y la conciencia: \u00bfas\u00ed que entre ellos hay algo?, \u00bfque tienen una historia, una aventura de ensue\u00f1o\u2026? Pues si es as\u00ed, entonces lo l\u00f3gico es que duerman en la misma cama, \u00bfno? Ah, pero es que adem\u00e1s est\u00e1n los sue\u00f1os\u2026 \u00bfCon qui\u00e9n duermen los sue\u00f1os, si no es con una? Con una, con uno.\u00a0Hum\u2026 que hay que separar, que no se pueden mezclar las cosas\u2026 Vaya pues.<\/p>\n<p>A pesar de todo: como no quer\u00eda alambradas ni cemento entre su vida y sus sue\u00f1os, como aborrec\u00eda de esquizofrenias, dicotom\u00edas, manique\u00edsmos, mutilaciones y penitencias, prefiri\u00f3 so\u00f1ar despierto, vivir en el ensue\u00f1o, en el mismo aire y en la misma cama que sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no ten\u00eda raz\u00f3n y s\u00ed la ten\u00eda el poeta; o quiz\u00e1 ambas opciones eran aceptables, acertadas, alternables. \u00bfDormir o no dormir con los sue\u00f1os?<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s: las cien formas de engarce entre lo individual y lo colectivo, entre persona y ambiente, entre uno y los dem\u00e1s, entre los sue\u00f1os (y las ideas y el arte\u2026) y la realidad.<\/p>\n<p>Aunque acaso suene un poco bestia, contr\u00e1stese a Luis Garc\u00eda Montero con Alan, el bastante pat\u00e9tico broker [agente de bolsa] de \u201cDiario de un mal a\u00f1o\u201d de John M. Coetzee; en palabras de su novia, la bell\u00edsima Anya, Alan lo ve as\u00ed: \u201cLas dos dimensiones, la individual y la econ\u00f3mica: as\u00ed es como Alan ve el mundo, la dimensi\u00f3n individual, que no es asunto de nadie m\u00e1s que tuyo, y la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica, que es la realidad del ancho mundo\u201d.<\/p>\n<p>La conciencia como espacio que parece solo interno, pero que en realidad es el \u2014o un\u2014 espacio privilegiado entre uno y los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s: los r\u00edos celestes y las galaxias subterr\u00e1neas entre la conciencia colectiva y la conciencia personal. Experiencia com\u00fan y subjetividad. \u00cdntimos imaginarios comunes.<\/p>\n<p>Hoy y desde siempre: intentan liquidar espacios p\u00fablicos a costa de liquidar conciencias, y viceversa.<\/p>\n<p>Lo intentan, pero no lo lograr\u00e1n, durmamos (vivamos) o no con nuestros sue\u00f1os.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Experiencia com\u00fan y subjetividad. La conciencia como espacio entre la intimidad y los v\u00ednculos colectivos. Los oleajes de la conciencia entre la intimidad y lo otro, t\u00fa, los dem\u00e1s, lo externo; sin diques, solo playas, porosas. Playas. Alg\u00fan acantilado. Alg\u00fan pantal\u00e1n. Espacios de di\u00e1logo, juego, acci\u00f3n. Sue\u00f1os, dudas, temores, placeres. Memoria (in)voluntaria. Memoria (im)personal, memoria ajena, memoria co lectiva. Recuerdos, lecturas, tradici\u00f3n. Placeres, risas. \u00a1La risa! Valores, actitudes, normas, conductas. La conciencia, los sue\u00f1os, ensue\u00f1os (el somieig, la r\u00eaverie), ficciones y fantas\u00edas, la imaginaci\u00f3n, las m\u00fasicas de toda \u00edndole, todas las artes, juegos, tradiciones, fiestas, tantas dimensiones de la cultura: espacios entre la intimidad y lo colectivo, lo local y lo global, el universo (\u201cque otros llaman la biblioteca\u201d); presente, experiencia, recuerdos, memoria, tradici\u00f3n, historia, arte; la subjetividad, la pol\u00edtica, la realidad y la objetividad, v\u00ednculos entre t\u00fa, los dem\u00e1s y yo.<\/p>\n<p>Tantos artistas nos han hablado y nos hablan de ello. Y, siendo como son cuestiones fundamentales en tantos afanes de la vida \u2014claramente tambi\u00e9n fundamentales en todo trabajo con perspectiva y voluntad p\u00fablicas\u2014 lo raro es que en muchas de esas profesiones aceptemos a menudo an\u00e1lisis y discursos que no las trabajen, esas \u201ccuestiones\u201d. Lo \u00edntimo y lo p\u00fablico, lo personal y lo colectivo, la subjetividad, los anhelos, la pol\u00edtica, la realidad\u2026 t\u00fa, ellos y yo. Nosotras.<\/p>\n<p>Cierto que a veces hay que separar lo t\u00e9cnico y lo art\u00edstico. Pero en muchas otras ocasiones es m\u00e1s f\u00e9rtil lo contrario: conectar, integrar, evocar, sugerir, mezclar, moldear, soldar, fusionar, amalgamar\u2026<\/p>\n<p>Tantos artistas nos han hablado y nos hablan de ello. Ley\u00e9ndoles en paz, escuch\u00e1ndoles con calma, mir\u00e1ndoles y so\u00f1\u00e1ndoles con tranquilidad percibimos facetas y dimensiones de nuestra vida \u2014personal, generacional, familiar, laboral, colectiva, \u00bfnacional?\u2014 que sin ellos quedan en las profundidades de la (in)conciencia o del subconsciente. Y as\u00ed se enriquecen o empobrecen nuestras ansias, afanes y oficios.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Antonio Mu\u00f1oz Molina:<\/p>\n<p>Don Winslow utiliza las normas del thriller con la misma libertad y el mismo rigor con que John Le Carr\u00e9 ha usado las de las novelas de esp\u00edas en sus obras mejores, con una ambici\u00f3n equivalente de aprovecharse de ellas para dar forma a un relato ver\u00eddico del mundo tal como es. En The power of the dog, la pura fuerza de la intriga dibuja las conexiones criminales, en los a\u00f1os de Reagan, entre los c\u00e1rteles mexicanos de la droga y el Gobierno de Estados Unidos para financiar y suministrar armamento a los Contras de Nicaragua y a los mi litares y paramilitares que llevaban a cabo campa\u00f1as de exterminio contra cualquier forma de disidencia pol\u00edtica, retratada siempre como subversi\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>[El terreno del arte de la novela es] contar la vida de la gente, la de cualquiera, la de todos, la vida y el habla, los trabajos, las pasiones, la fiebre del dinero, las bajezas de la pol\u00edtica, la confusi\u00f3n entre todo lo bueno y todo lo malo, lo mejor y lo peor, la cobard\u00eda y el hero\u00edsmo, la ternura, la soledad, la embriaguez, el crimen, la belleza. El arte de la novela alcanza su m\u00e1xima altura cuando nos permite transitar de una conciencia a otra y explorarlas todas con la misma precisi\u00f3n, desde su propio punto de vista, con las palabras que son propias de cada uno. El arte de la novela se alimenta con igual codicia de lo noble y lo inmundo, de lo terrenal y lo invisible, porque de todo eso est\u00e1 hecha la vida real.<\/p>\n<p>Contar (mejorar) la vida de la gente, la de cualquiera, la de todos, dialogar entre unas conciencias y otras, espacios privilegiados entre t\u00fa y los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El escritor y cr\u00edtico Andreu Jaume cuenta que la fil\u00f3sofa y escritora Iris Murdoch (Phibsborough, Dubl\u00edn, 1919-Oxford, 1999) dijo: \u201cLa literatura hace muchas cosas, la filosof\u00eda, solo una\u201d. Tambi\u00e9n algunos cient\u00edficos \u2014e ingenieras, maestros, m\u00e9dicas, economistas, abogadas, administrativos, trabajadores de toda \u00edndole\u2014 habr\u00e1n pensado lo mismo de su especialidad o trabajo. La literatura hace muchas cosas, la ingenier\u00eda, solo una. La literatura hace muchas cosas, la ciencia, solo una. (In)veros\u00edmil. (Im)plausible. \u00bfIron\u00eda? No necesariamente. Pienso en Boris Vian, por ejemplo, ingeniero, m\u00fasico, escritor79. O en John Keats, el poeta, que estudi\u00f3 y practic\u00f3 la medicina. O en tantas otras de nosotras.<\/p>\n<p>Al decir de Jaume,<\/p>\n<p>Murdoch fue, por un lado, una novelista divertid\u00edsima y, por otro, como ha dicho Martha Nussbaum, una \u201cgran fil\u00f3sofa moral\u201d, una pensadora que se atrevi\u00f3 a enfrentarse a los dogmas de su \u00e9poca, abriendo un peque\u00f1o camino propio en el tupido bosque de la filosof\u00eda del siglo XX. [\u2026] Ocurri\u00f3, sin embargo, que a medida que avanzaba en su investigaci\u00f3n [filos\u00f3fica], Murdoch se dio cuenta de las limitaciones de la filosof\u00eda para explorar lo que a ella le interesaba. Como dijo su amiga (y amante) Philippa Foot: \u201cMientras que a nosotras nos interesaba el lenguaje, a Iris le incumb\u00eda la vida moral. Al final nos abandon\u00f3\u201d. Y por eso se dedic\u00f3 cada vez m\u00e1s a la literatura, donde vio mayores posibilidades de estudiar y representar las relaciones entre individuos.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos pues pensar (decir): \u201cMientras que a nosotras nos interesaba la salud p\u00fablica [o la ciencia, o la ense\u00f1anza, o el que sea nuestro trabajo], a ella le incumb\u00eda la vida moral. Y por eso se dedic\u00f3 a la pintura [o a\u2026], donde vio mayores posibilidades de estudiar y representar las relaciones entre individuos\u201d. Tema clave en salud p\u00fablica y en tantos otros oficios. (Ojo con el af\u00e1n pedag\u00f3gico que pone en riesgo el posible valor literario).<\/p>\n<p>La vida moral, tan aparentemente ausente de los prop\u00f3sitos de la salud p\u00fablica o la ciencia o la econom\u00eda o la arquitectura o\u2026 Aparentemente, pero no realmente.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n comet\u00ed \u2014y te invito a cometer\u2014 la feliz insensatez de leer a la vez textos de Ricardo Piglia y de Jaime Gil de Biedma. Retazos que inspiran a pensar y actuar sobre lo que de varias maneras tratamos en este libro.<\/p>\n<p>Ricardo Piglia (Adrogu\u00e9, provincia de Buenos Aires, 1941-Buenos Aires, 2017) y Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-Barcelona, 1990). 1990-1941: unos 50 a\u00f1os de tiempo hist\u00f3rico com\u00fan. Y muchos m\u00e1s de tradici\u00f3n. \u00bfSe trataron, conocieron, leyeron? Incluso quitando los primeros 25 de Piglia, todav\u00eda quedan 25; en 1966 De Biedma se acercaba a los 40; 1941-1990; etc. Historia, tradici\u00f3n, memoria, cultura, pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Fragmentos de Ricardo Piglia:<\/p>\n<p>Para un escritor, la memoria es la tradici\u00f3n. Una memoria impersonal, hecha de citas, donde se hablan todas las lenguas; los fragmentos y los tonos de otras escrituras vuelven como recuerdos personales; con m\u00e1s nitidez, a veces, que los recuerdos vividos. La tradici\u00f3n tiene la estructura de un sue\u00f1o: restos perdidos que reaparecen, m\u00e1scaras inciertas que encierran rostros queridos. Escribir es un intento in\u00fatil de olvidar lo que est\u00e1 escrito. (En esto nunca seremos suficientemente borgeanos).<\/p>\n<p>En esto nunca seremos suficientemente borgeanos.<\/p>\n<p>Borges lo dijo diversas veces; por ejemplo, en la \u00fanica p\u00e1gina que ocupa \u201cBorges y yo\u201d: \u201cAl otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas [\u2026]. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas p\u00e1ginas v\u00e1lidas, pero esas p\u00e1ginas no me pueden salvar, quiz\u00e1 porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradici\u00f3n [\u2026]\u201d. Y contin\u00faa: \u201cPoco a poco voy cedi\u00e9ndole todo\u2026 Yo he de quedar en Borges, no en m\u00ed (si es que alguien soy)\u2026 As\u00ed mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro. No s\u00e9 cu\u00e1l de los dos escribe esta p\u00e1gina\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa relaci\u00f3n entre memoria y tradici\u00f3n puede ser vista como un pasaje a la propiedad. Todo es de todos, la palabra es colectiva y es an\u00f3nima. Macedonio Fern\u00e1ndez conceb\u00eda de esa manera la literatura y varios de sus mejores textos se han publicado con el nombre de Borges, de Marechal, de Julio Cort\u00e1zar\u201d.<\/p>\n<p>A nuestro modo tambi\u00e9n nosotros concebimos de esa manera el oficio y varios de nuestros mejores textos \u2014textos nuestros, propios, personales, de todos\u2014 se han publicado con el nombre de Ana, Amaia, Julia, Concha, Rosa, Bea, Carme(n), Marina, Soledad, Teresa, M\u00f2nica, Fernando, Paco, Miguel, Vicente, Alfonso, Carlos, Andreu, Andr\u00e9s, Aser, Jordi, Jorge, Juan, Luis, Rafa, Michael, Paolo, Mario, Geoffrey, George, Arthur, Leonardo, Ilona, Claire.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo llegar a ser universal en este suburbio del mundo? \u00bfC\u00f3mo zafar del nacionalismo sin dejar de ser<br \/>\nargentino? Podemos apropiarnos del universo desde un suburbio del mundo\u201d.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Ricardo Piglia hablando del Che Guevara:<\/p>\n<p>Todav\u00eda falta un paso, un punto de viraje, que permitir\u00e1 a este joven \u2014cuyo destino parece ser el Partido Comunista, ser un m\u00e9dico del PC\u2014 convertirse en una suerte de modelo mundial del revolucionario en estado puro. Y ese paso, me parece, se construye con la uni\u00f3n de sus lecturas y esa experiencia que podr\u00edamos llamar flotante. Ir al sur cuando se pretende ir al norte. B\u00e1sicamente, la pulsi\u00f3n del viajero, del aventurero y, sobre todo, la situaci\u00f3n del que ha dejado atr\u00e1s las fronteras y la pertenencia nacional. Guevara es un expatriado voluntario, un desterrado, un viajero errante que se politiza y no tiene inserci\u00f3n.<\/p>\n<p>Palabras del propio Che: \u201cAdem\u00e1s ser\u00eda hip\u00f3crita que me pusiera como ejemplo, pues yo lo \u00fanico que hice<br \/>\nfue huir de todo lo que me molestaba\u201d.<\/p>\n<p>De nuevo Piglia sobre Guevara:<\/p>\n<p>No se trata del m\u00e9dico del positivismo, del modelo de cient\u00edfico que revela los males de la sociedad [\u2026]. Se trata, en cambio, del m\u00e9dico como figura del compromiso y la comprensi\u00f3n, del que socorre y salva. [\u2026] No propone nada que no haga \u00e9l mismo. No es un bur\u00f3crata, no manda a los dem\u00e1s a hacer lo que \u00e9l sostiene. Esta es una diferencia esencial, la diferencia que lo ha convertido en lo que es. El que paga con su vida la fidelidad con lo que piensa.<\/p>\n<p>Paralelamente persiste en Guevara lo que he llamado la figura del lector. El lector como el que persevera, sosegado, en el desciframiento de los signos. El que construye el sentido en el aislamiento y en la soledad. Una figura extrema del intelectual como representante puro de la construcci\u00f3n del sentido.<\/p>\n<p>La lectura funciona como un modelo general de construcci\u00f3n del sentido. Hay una tensi\u00f3n entre el acto de leer y la acci\u00f3n pol\u00edtica. Cierta oposici\u00f3n impl\u00edcita entre lectura y decisi\u00f3n, entre lectura y vida pr\u00e1ctica. [\u2026] La vida se completa con un sentido que se toma de lo que se ha le\u00eddo en una ficci\u00f3n. [\u2026] Persiste ah\u00ed la idea de que hay algo que debe ser preservado, algo que la lectura ha acumulado como experiencia social.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos hablar de una lectura en situaci\u00f3n de peligro. Son siempre situaciones de lectura extrema, fuera de lugar, en circunstancias de extrav\u00edo, de muerte, o donde acosa la amenaza de una destrucci\u00f3n. La lectura se opone a un mundo hostil, como los restos o los recuerdos de otra vida. Estas escenas de lectura ser\u00edan el vestigio de una pr\u00e1ctica social. Se trata de la huella, un poco borrosa, de un uso del sentido que remite a las relaciones entre los libros y la vida, entre las armas y las letras, entre la lectura y la realidad. Guevara es el \u00faltimo lector porque ya estamos frente al hombre pr\u00e1ctico en estado puro, frente al hombre de acci\u00f3n. \u201cMi impaciencia era la de un hombre de acci\u00f3n\u201d, dice de s\u00ed mismo en el Congo. El hombre de acci\u00f3n por excelencia, ese es Guevara (y a veces habla as\u00ed). A la vez Guevara est\u00e1 en la vieja tradici\u00f3n, la relaci\u00f3n que mantiene con la lectura lo acompa\u00f1a toda su vida.<\/p>\n<p>Hay una foto extraordinaria en la que Guevara est\u00e1 en Bolivia, subido a un \u00e1rbol, leyendo, en medio de la desolaci\u00f3n y la experiencia terrible de la guerrilla perseguida. Se sube a un \u00e1rbol para aislarse un poco y est\u00e1 ah\u00ed, leyendo. En principio, la lectura como refugio es algo que Guevara vive contradictoriamente. En el diario de la guerrilla en el Congo, al analizar la derrota, escribe: \u201cEl hecho de que me escape para leer, huyendo as\u00ed de los problemas cotidianos, tend\u00eda a alejarme del contacto con los hombres, sin contar que hay ciertos aspectos de mi car\u00e1cter que no hacen f\u00e1cil el intimar\u201d.<\/p>\n<p>El Che y su asma, el m\u00e9dico enfermo. \u201c\u2018El inhalador es m\u00e1s importante para m\u00ed que el fusil\u2019, le escribe a su madre en la primera carta que le env\u00eda desde Sierra Maestra. El inhalador para respirar y los libros para leer. Dos ritmos cotidianos, la respiraci\u00f3n cortada del asm\u00e1tico, la marcha cortada por la lectura, la escansi\u00f3n pausada del que lee. Eso es lo persistente: una identidad de la que no puede (y no quiere) desprenderse. La marcha y la respiraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Hay una escena en la vida de Ernesto Guevara sobre la que tambi\u00e9n Cort\u00e1zar ha llamado la atenci\u00f3n: el peque\u00f1o grupo de desembarco del Granma ha sido sorprendido y Guevara, herido, pensando que muere, recuerda un relato que ha le\u00eddo. Escribe Guevara, en los Pasajes de la guerra revolucionaria: \u201cInmediatamente me puse a pensar en la mejor manera de morir en ese minuto en el que parec\u00eda todo perdido. Record\u00e9 un viejo cuento de Jack London, donde el protagonista apoyado en el tronco de un \u00e1rbol se dispone a acabar con dignidad su vida, al saberse condenado a muerte, por congelaci\u00f3n, en las zonas heladas de Alaska. Es la \u00fanica imagen que recuerdo\u201d. Piensa en un cuento de London [\u2026]. Y parece que Guevara hubiera recordado una de sus frases finales: \u201cCuando hubo recobrado el aliento y el control, se sent\u00f3 y recre\u00f3 en su mente la concepci\u00f3n de afrontar la muerte con dignidad\u201d. Guevara encuentra en el personaje de London el modelo de c\u00f3mo se debe morir.<\/p>\n<p>Pensar en la mejor manera de morir.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u201cEl \u00faltimo relato de Borges narra la historia de un hombre que recibe la memoria de Shakespeare. Entonces vuelve a su vida la tarde en la que escribi\u00f3 el segundo acto de Hamlet y ve el destello de una luz perdida en el \u00e1ngulo de la ventana. Vivir con recuerdos ajenos es una variante del tema del doble, pero es tambi\u00e9n una met\u00e1fora de los usos de la tradici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La historia de un hombre que recibe la memoria de Shakes peare97. La historia de un hombre que recibe la memoria de Europa. Esta incluye la de su pueblo.<\/p>\n<p>\u201cLa figura de la memoria ajena es para Borges el n\u00facleo que permite entrar en el enigma de la identidad y de la cultura propia, de la repetici\u00f3n y de la herencia\u201d.<\/p>\n<p>Herencia, cultura, identidad.<\/p>\n<p>Manejar una memoria impersonal, recordar con una memoria ajena. Esa parece una excelente met\u00e1fora de la cultura contempor\u00e1nea. [\u2026] La memoria personal est\u00e1 en manos del Estado. (Lo mejor de la vida del sujeto moderno, aquello de lo que realmente podr\u00eda enorgullecerse, es lo que est\u00e1 escrito, en secreto, en las fichas policiales y en los archivos de inteligencia). [\u2026] La ficci\u00f3n narra, metaf\u00f3ricamente, las relaciones m\u00e1s profundas con la identidad cultural, la memoria y las tradiciones. Su tema central [el de la novela actual] es, dir\u00eda yo, la tensi\u00f3n entre cultura mundial y tradiciones locales. Entre la tendencia generalizada de uniformar la experiencia y construir grandes n\u00facleos de memoria com\u00fan y las resistencias parciales, la cultura situada, la voz particular, [\u2026] el barrio, la zona, el imaginario mundial.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Fragmentos de Jaime Gil de Biedma:<\/p>\n<p>Pero por memorable en literatura entiendo aquello que no solo se almacena en el bric-\u00e0-brac [aqu\u00ed, como un desv\u00e1n de retazos] de la memoria, sino que sigue viviendo en la imaginaci\u00f3n, en cuyo seno parece alumbrar las trazas de un sentido que por igual sirve de pausa a nuestra experiencia de lo real y a nuestra experiencia de lo imaginario.<\/p>\n<p>En las ficciones y en los poemas de Jorge Luis Borges, el orden que les da forma y sentido, haci\u00e9ndolos vivir en la imaginaci\u00f3n del lector, es tambi\u00e9n con frecuencia una ficci\u00f3n o un sue\u00f1o o una impostura, una trama en trompe l\u2019oeil [trampantojo], una broma inquietante que Borges con impunidad e indiferencia de Supremo Hacedor nos hace a nosotros, es decir: a s\u00ed mismo. Alguien afirm\u00f3 una vez, ya no recuerdo qui\u00e9n, quiz\u00e1s el propio Jorge Luis Borges, que Shakespeare fue todos los hombres. Ciertamente Borges no es Shakespeare, y la universalidad de la literatura es otra; de \u00e9l conviene afirmar que todos alguna vez hemos sido Borges, aunque no sabemos cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p>Shakespeare fue todos los hombres.<\/p>\n<p>Todos alguna vez hemos sido Borges, aunque no sabemos cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] ya que las cosas que le ocurren a un hombre les ocurren a todos\u201d.<\/p>\n<p>Escribir un poema es aspirar a la formulaci\u00f3n de una relaci\u00f3n significativa entre un hombre concreto y el mundo en que vive. [\u2026] Mis versos no aspiran a ser la expresi\u00f3n incondicionada de una subjetividad, sino a expresar la relaci\u00f3n en que esta se encuentra con respecto al mundo de la experiencia com\u00fan. Es la interacci\u00f3n entre estos dos factores \u2014experiencia com\u00fan y subjetividad\u2014 lo que po\u00e9ticamente me interesa.<\/p>\n<p>Antes, Piglia sobre el Che: \u201cEntra como m\u00e9dico y sale como guerrillero. E inmediatamente se constituye en el modelo mismo del guerrillero, en el guerrillero esencial digamos, el que ve la vida en la guerrilla como el ejemplo puro de la construcci\u00f3n de una nueva subjetividad\u201d.<\/p>\n<p>Varlam Shal\u00e1mov en la \u00faltima de las conmovedoras Cuarenta y cinco cosas que aprend\u00ed en el Gulag: \u201c45. Entend\u00ed que un escritor tiene que ser un extranjero en las preguntas que est\u00e1 tratando, y si conoce bien su material, escribir\u00e1 de tal manera que nadie lo entender\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl poeta debe situarse a una cierta distancia de su lector \u2014de su interlocutor\u2014 y a una cierta distancia de s\u00ed mismo: exactamente a las mismas que cuando comunica socialmente, personalmente, con otros hombres. En pocas palabras finales: a menudo, la poes\u00eda que yo aspiro a hacer no es comuni\u00f3n, sino conversaci\u00f3n, di\u00e1logo\u201d.<\/p>\n<p>Experiencia com\u00fan y subjetividad. Identidades y conciencias personales y colectivas. Afluentes entre intimidades y v\u00ednculos colectivos, ob\/subjetividades. Yo y los otros. Lectura, acci\u00f3n. Sentido. Memoria, herencia y tradici\u00f3n, presente y futuro. R\u00edos celestes y galaxias subterr\u00e1neas. \u00cdntimos imaginarios comunes.\u00a0(In)comprensi\u00f3n. Conversaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Experiencia com\u00fan y subjetividad. Identidades y conciencias personales y colectivas. Afluentes entre intimidades y v\u00ednculos colectivos, ob\/subjetividades. Yo y los otros. Lectura, acci\u00f3n. Sentido. Memoria, herencia y tradici\u00f3n, presente y futuro. R\u00edos celestes y galaxias subterr\u00e1neas. \u00cdntimos imaginarios comunes.\u00a0(In)comprensi\u00f3n. Conversaciones. El periodista conversa con el poeta Luis Garc\u00eda Montero (Granada, 1958) y lo que dicen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[107,108,19],"class_list":["post-20206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-altres","tag-comunicacio","tag-llibre","tag-salut"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amazing-bassi.82-223-8-23.plesk.page\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}